Ciudades inteligentes, iluminación exterior y urbanismo

Leni Schwendinger - International Nighttime Design Initiative
Leni Schwendinger
Director - International Nighttime Design Initiative

La iluminación inteligente es una vía de acceso a las ciudades inteligentes. Las luminarias colocadas con la interdistancia adecuada actúan como armazones de montaje para el ecosistema de sensores y dispositivos que ayudan a los gobiernos de las ciudades a llevar servicios a sus conciudadanos. Aquí vamos a ver la forma en que los sistemas tecnológicos y de iluminación pueden trabajar armónicamente para ampliar la iluminación nocturna.

Lo más asombroso de estas tecnologías digitales es su control electrónico. Los dispositivos ya no se limitan a apagarse y encenderse. Las luces se atenúan, los sensores obtienen datos.  A través de esta flexibilidad podemos imaginar una ciudad que se adapta y que refleja los requisitos polifacéticos de las personas y de los lugares.

 

24/7 + Personas

Quienes nos dedicamos al diseño nocturno evaluamos las horas entre el crepúsculo y el amanecer a través de una lente de espacio, tiempo y cultura. El espacio incluye el entorno construido, las estructuras, edificios, paisajes y elementos urbanos, así como las masas de agua y otros rasgos geográficos que conforman nuestras ciudades. El tiempo implica la sucesión de días, estaciones y condiciones meteorológicas, además de nuestro movimiento a pie o en vehículos. La cultura abarca las relaciones sociales, las tradiciones y nuestra compenetración con los demás y con nuestra localidad.

Podemos considerar la ciudad como un hogar en el que, por la noche, los distritos al aire libre se convierten en estancias iluminadas. La clave para una noche urbana estimulante reside en la gente que ocupa esas habitaciones.

Como diseñadora, mi lente de iluminación inteligente pone el foco en la población que atraviesa el espacio público por la noche. Hoy, durante la pandemia de COVID-19, hay que resaltar la labor de los trabajadores esenciales. La sociedad se apoya en los que mantienen en funcionamiento el motor del enclave urbano: mercados mayoristas, recogida de basuras, personal sanitario, limpiadores, operarios de fábricas, los repartidores y los que realizan atención telefónica, por citar solo unos pocos. Además, la gente participa en actividades culturales —música, teatro, cine— en horario nocturno. En cierto sentido, estas poblaciones son los «clientes» de los diseñadores de iluminación.
 

La planificación va antes del diseño

Los entornos urbanos se definen por el uso y el carácter del espacio construido.  Es esencial que los diseñadores y los fabricantes se impliquen con la comunidad local para saber cuáles son los problemas que hay que resolver.

Diseñar una ciudad que sea inteligente las 24 horas comienza con una fase de descubrimiento que yo denomino «Sombras de la noche». 

Esta investigación, cuantitativa y cualitativa, es un análisis comparativo de gente, lugar y luz. El estudio identifica la población local, sus destinos o el propósito de su estancia en la zona, y enumera sistemas, como edificios, transporte, bares y parques, además de sus horarios de apertura. También tiene en cuenta cómo los niveles de iluminación públicos y privados varían a lo largo de la noche.

Shades of Night by Leni Schwendinger, Urban Lighting Designer

Una vez se registran las condiciones existentes, la metodología estratégica de iluminación inteligente pasa por una fase de conceptualización. Los talleres captan las preocupaciones actuales del público relevante. Con espíritu crítico, junto con la formación sobre los precedentes positivos de iluminación, se expresan sus deseos para las noches venideras. Con la instalación de tecnologías que posibiliten la iluminación inteligente, evidentemente se tendrán en consideración tecnologías de ciudad inteligente adyacentes.

Se deben revisar los distintos problemas y aplicaciones, sopesándose con ayuda de la participación ciudadana. Además de los potenciales beneficios públicos, mucho antes de la adquisición e instalación de la infraestructura de iluminación deben tratarse las preocupaciones de seguridad y privacidad, qué departamentos municipales administrarán las tecnologías, y cómo se compartirán estas.    
 

Gobernanza

La ciudad nocturna utópica sería realmente maleable, con todo el mundo implicado en el diseño y con un uso en constante diálogo. Los gobiernos locales emplearían un diseñador de iluminación, mientras que un concejo de la ciudadanía estaría involucrado en todas las fases de planificación. Todas las partes interesadas trabajarían con el fabricante de iluminación, el diseñador y todos los organismos correspondientes, como gestores de planificación, transporte, bienestar social, desarrollo económico y catálogo digital, para garantizar el seguimiento de una estrategia holística para la ciudad cuando llega la noche.

Cada municipio tiene su propia estructura de gobierno, así que una única estrategia no vale para todos. Las prioridades se establecen al inicio, y las ciudades deben considerar qué servicios se pueden mejorar con estas nuevas tecnologías.  La iluminación viaria tiene ahora la capacidad de integrar sensores para ayudar a las ciudades a determinar la calidad de su entorno, tráfico, clima —todos los datos que se pueden utilizar para mejorar los servicios—.  Por ejemplo, medir los niveles de tráfico puede resolver embotellamientos, lo que a su vez afecta a la calidad del aire. ¿Qué servicios técnicos se pueden añadir para el bien público, como Wi-Fi, estaciones de carga o pantallas informativas para mejorar las conexiones de transporte público?

La colaboración del fabricante en el diseño debe ir aumentando a lo largo de este proceso. En las fases finales, el fabricante debe implicarse para aclarar las prioridades que se pueden solucionar con los sistemas de iluminación y montaje, y cómo funcionarían estos. En este punto, los pilotos se diseñan en colaboración con el fabricante, el diseñador y expertos técnicos para probar la operatividad y demostrar el valor del sistema al cliente y al público relevante.  
 

En la actualidad

Con el inesperado giro que han tomado los acontecimientos en 2020, la pandemia de COVID-19 ha puesto de relieve la importancia del espacio público y del aire libre.  Los paisajistas, administradores de parques y profesionales sanitarios siempre han abogado por un acceso a la naturaleza y el diseño de instalaciones al aire libre de las que puedan disfrutar los ciudadanos de las urbes. La crisis global ha puesto de manifiesto que la salud mundial necesita de ello más que nunca. Por tanto, nuestro mandato de estancias iluminadas acogedoras al aire libre no puede ser más oportuno: es el momento de desempeñar nuestra labor cuando llega la noche.
 

Acerca de la autora

Leni Schwendinger es una autoridad sobre iluminación urbana, especializada en iluminación urbana estratégica, arte público y participación ciudadana, autora de diversas publicaciones. En colaboración con los municipios, sus proyectos innovadores ayudan a transformar los espacios públicos cuando anochece. La recientemente publicada Guía de iluminación viaria de la ciudad inteligente para el Estado de Nueva York ha sido escrita por la International Nighttime Design Initiative, de la cual es fundadora. Leni es también investigadora invitada en la London School of Economics. 

Leni tuvo la gentileza de acceder a escribir este blog de invitados después de participar en nuestro podcast, que puede escuchar aquí. 

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RECURSOS: lectura y visión desde la perspectiva privilegiada de Leni

  1. Connecting Communities: Holistic Smart Lighting & Enabling Technologies Guidebook 
  2. The Invisible, Essential Night: Illuminating Cities for Essential Workers 
  3. NightSeeing™, Navigate Your Luminous City Program  
  4. The Collaborative Night: Where light and cities meet 
  5. Global Nighttime Recovery Plan: Chapter 3 Innovating 24/7 Cities